La semana pasada vino una paciente; habían visitado con su mamá “una odontopediatra” en su ciudad que dijo que el tratamiento se haría sujetándola entre 3 personas y sola ella en el sillón con 4 añitos. Pensé que ese dentista directamente no podía ser odontopediatra, más bien un/una dentista joven que ponen en las clínicas grandes para que “vea los niños”, como de relleno o bien una clínica que hace de todo con tal de que el paciente no se le “escape”. Y así era, y las dos dentistas que regentaban la clínica eran dentistas especialistas eso sí en todo: Implantes, Periodoncia y Ortodoncia, y que también ofrecían dentro de sus servicios Odontopediatría sin ser odontopediatras….

Hoy he terminado el tratamiento de Marta, de 3 años, venía porque en otra clínica donde la vió una “especialista en niños” le había dado un presupuesto de dos pulpotomías con coronas metálicas y dos empastes. Hoy ha venido con su hermano porque quería que viera a “su dentista”, hemos hecho tres empastes en tres citas, sin anestesia, riéndonos todos, los niños encantados y yo más, y los papás felices porque habían evitado mucho dolor a su hija, porque no necesitaba pulpotomías claro. Los dos hermanos no se querían ir, se turnaban en contarme lo que estaban haciendo este verano, que si nadaban con manguitos, que se habían tirado de pie a la piscina, total, un lujo de pacientes….

No confundan la información que se les da o que se les quiere vender. Que en una clínica dental vean niños no significa que los profesionales que ven a sus hijos tengan la formación adecuada para tratar niños, ni que tengan la ilusión por hacerlo, que muchas veces es mucho más importante.

Los niños muchas veces son incómodos, porque necesitan mucho tiempo, porque necesitan convencerse antes de empezar, porque pueden decir que no quieren hacérselo, etc, etc, etc… a final de cuentas, muchas clínicas son negocios, donde lo importante sólo es tener clientes, cuantos más mejor, y eso significa que es más fácil tratar a los niños mal, o no hacerlo.

Así no trabajamos nosotras, todo lo contrario, en nuestras dos clínicas de Málaga y Marbella no permitimos que se fuerze o se haga algo que no quieren los niños. Se hace hasta donde ellos dejan y pueden hacer. Hay muchas formas de tratar a los niños, pero hay que hacerlo bien y sin agredirlos.