El pediatra NO es dentista

id-100413728-1Los pediatras son profesionales maravillosos que se dedican al cuidado de los niños, prevenir y curar.

Muchas veces los papás tienen preguntas sobre boca. Hay dudas sobre si tiene caries o no, si las manchas blancas qué son, cuándo se caen los dientes de leche, si van bien en el tema de cambio dentario, etc… la mayoría de las respuestas que da el pediatra ante esas preguntas es: no hay que darle importancia, son dientes de leche y se van a caer, así que no hay que hacer nada.

Cuando hay dolor en los dientes muchísimas veces consultamos al pediatra, nos receta antibióticos si se ha inflamado la cara, si hay infección en alguna pieza dental, si hay molestias. Ellos ponen el tratamiento para que el dolor se alivie, pero no lo tratan. Para poder tratar la boca hay que ser dentista. Por más medicación que se ponga en el pediatra, la causa de la infección o del dolor sigue estando en la boca, y eso lo tiene que tratar una odontopediatra.

El pediatra debería referir a todos los niños para revisión por una odontopediatra a partir de la salida del primer diente, y siempre antes del año para hacer un chequeo de salud, igual que se hacen consultas de niño sano. Siempre que se tengan dudas sobre cuestiones bucales, hay que consultar a un dentista.

Estoy acostumbrada a ver niños a los que el pediatra les ha dicho que no se haga nada hasta que duela, o bien que directamente no hagan nada, y no me parece justo.

Por eso lo vuelvo a decir: las cuestiones de boca las diagnostica y las trata un odontopediatra, no un pediatra. 

Los temas referentes a cuándo empezar a limpiar los dientes, qué crema de dientes usar, qué cantidad de flúor es la adecuada, qué se hace con las caries, cuándo van a caerse los dientes, qué le pasa a mi hijo que se le ha inflamado la encía, etc… son el día a día de una odontopediatra.